viernes, 2 de octubre de 2015

Albino Luciani: Juan Pablo I


El que ha sido el último Papa italiano en ostentar el cargo, tuvo un pontificado más que breve. Treinta y tres días después de ser nombrado máximo responsable de la Iglesia Católica murió de un infarto, y todo su ideario de reformas y modernización nunca pudo llevarse a cabo.

A día de hoy, la teoría de la conspiración sigue latiendo entre los que creen que hubo algo más que un fallecimiento por causas naturales. Las finanzas vaticanas con todo su oscurantismo y opacidad pudo estar detrás de todo ello. Precisamente la película “El Padrino III” refleja a la perfección esta hipótesis del asesinato del que pudo ser una de las grandes figuras del siglo pasado.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Bobby Fischer: Reykjavik 1972


Durante la década de 1920, una recién creada URSS decidió adoptar el ajedrez como deporte oficial que serviría para demostrar al mundo que el nivel mental de los soviéticos era muy superior al de los demás. Debido a que era una actividad no limitada por el azar, en la que la estrategia y la inteligencia eran fundamentales, y que su práctica estaba al alcance de cualquier persona independientemente de su clase social, fue la herramienta perfecta para simbolizar la fortaleza del comunismo.

Es por ello que se montó una mastodóntica infraestructura, desconocida hasta entonces, para que el ajedrez llegara a millones de personas en todo el territorio, y que provocó gracias a un sistema de recompensas y (duras) sanciones, que la URSS mantuviera durante décadas una indiscutible hegemonía.

Pero nadie contaba con que un americano, autodidacta en su formación y de comportamiento excéntrico e infantil, arrebatara el cetro mundial a los soviéticos en plena guerra fría. Ese particular “héroe” fue Bobby Fisher, quien después conquistar aquel campeonato del mundo en 1972, se retiró de la vida pública y no volvió a competir de manera profesional.

Años más tarde sería despojado de su título al no presentarse a defenderlo frente al aspirante, Anatoli Karpov. No importó, por méritos propios ya formaba parte de los más gloriosos anales de la historia.

domingo, 2 de agosto de 2015

George Lazenby: Bond, James Bond


Después de cinco exitosas películas bajo el rol de un ya popular James Bond, llega el año 1967 y Sean Connery decide renunciar al papel que le ha dado fama mundial para ampliar sus horizontes interpretativos.

A la hora de buscar sustitutos, no sólo la losa del agente secreto es muy pesada, sino la del propio actor escocés. Muchos de los candidatos de la lista A (Timothy Dalton, Roger Moore o Jeremy Brett) que manejan los productores deciden declinar la oferta argumentando problemas de agenda, aunque en el fondo siempre subyacía un temor ante la comparación con Connery.

Finalmente, George Lazenby, un modelo australiano muy reputado fue el elegido tras un encuentro casual en una peluquería con el productor de la saga, Albert R. Broccoli. Fue su primer papel importante en la gran pantalla, y oficialmente su segunda película, hecho que se tradujo en una interpretación nefasta para muchos, y que impidió el poder repetir su papel de 007 en posteriores entregas.

domingo, 5 de julio de 2015

Sex Pistols: Never Mind The Bollocks


Hubo un antes y un después de los Sex Pistols, no sólo en el mundo de la música, sino social y culturalmente. El movimiento punk arrasó con todo allá por donde su “virus” se propagaba, y una vez más, en algo que venía siendo habitual en esas últimas décadas, fue todo gestado al amparo de las islas británicas.

En apenas un par de años de agitación mediática a base de inteligencia, ironía, pesimismo y provocación, Rotten y compañía consiguieron con un único álbum publicado su principal objetivo, que su mensaje de protesta no fuera fruto de una moda pasajera y perdurase hasta el fin de los tiempos.

viernes, 5 de junio de 2015

J.D. Salinger: El Guardián Entre El Centeno


Mañana del 8 de diciembre de 1980. Mark David Chapman después de abandonar su habitación en el Hotel Sheraton, compra en una librería cercana un ejemplar de “El guardián entre el centeno”. En una de sus hojas escribe “Esta es mi declaración” y lo firma bajo el nombre de Holden Caulfield, protagonista de dicha novela. Horas más tarde asesina a balazos a John Lennon cuando salía de su apartamento en el edificio Dakota.

Probablemente J.D. Salinger cuando escribió “El guardián entre el centeno” jamás pensaría que iba a convertirse en la obra de referencia de “ilustres” psicópatas de la historia de los EE.UU., aunque dada la personalidad del escritor es fácil intuir que este extremo no le habría importado ni lo más mínimo.

Lo que sí es un hecho es que años después de haber alcanzado fama y notoriedad con su inmortal escrito, decidió voluntariamente retirarse de la vida pública y convertirse en una suerte de ermitaño para, salvo alguna colección de relatos cortos, no volver a publicar jamás.

viernes, 1 de mayo de 2015

Yuri Gagarin: Vostok 1


Desde que el hombre fue consciente de que era capaz no sólo de adaptarse al entorno, sino también moldearlo en su beneficio, siempre mantuvo en mente el sueño de viajar tan lejos como su vista llegase. Ese firmamento tantas veces contemplado a lo largo de los siglos, pero inalcanzable para cualquier hombre sin importar su credo o condición, fue por fin conquistado un 12 de abril de 1961 por el hijo de un carpintero, el cosmonauta ruso Yuri Gagarin.

Ser el primer humano en viajar al espacio le convirtió en una herramienta del régimen soviético que no dudó un instante en promocionarlo hasta convertirlo en una suerte de semidiós al servicio de los intereses comunistas. Sin embargo, e inaugurando lo que sería una constante en otros astronautas, jamás consiguió adaptarse a esa fama y terminó cayendo en las redes del alcoholismo.

sábado, 4 de abril de 2015

Bob Beamon: El Salto Del Siglo


El imaginario de los Juegos Olímpicos es muy dado a ofrecer héroes del perfil de Bob Beamon: personas anónimas que sin previsión alguna, logran traspasar los límites conocidos hasta entonces y se convierten en leyendas del panteón olímpico.

En el caso del atleta neoyorquino consiguió un registro que perduraría durante más de 20 años y fue conocido entonces como “el salto del siglo”. La cultura norteamerica, tan proclive a crear este tipo de personajes, no tardó en convertir dicho récord en un mito instantáneo, tanto por las circunstancias del propio Beamon, como por la forma de lograrlo.

martes, 3 de marzo de 2015

Hank Moody: Dios Nos Odia a Todos


Si hace unos años David Duchovny no nos hubiera regalado un personaje tan maravilloso como Hank Moody, él mismo hubiera terminado “protagonizando” su propio post en este humilde blog. Pero contra todo pronóstico y cuando nadie apostaba porque alguna vez consiguiera alejarse del celebérrimo Fox Mulder, consiguió sacarse de la manga este papel de un escritor inmaduro y adicto al desenfreno que pierde la inspiración tras considerarse incapaz de estar a la altura de la novela que lo encumbró: “Dios nos odia a todos”.

martes, 3 de febrero de 2015

Michael Cimino: El Cazador


Pocas veces una carrera ha pasado de cien a cero de un modo tan abrupto. De hecho, Michael Cimino es casi tan famoso por su one-hit wonder como por su faraónico desastre, y es que no mucha gente ha conseguido llevar a la ruina a un estudio con una única película. En tan sólo dos años pasó de conseguir que “El Cazador” arrasará en los Óscar (con el premio al mejor director incluido), a dejar en la bancarrota a la United Artists tras producir “La puerta del cielo”.

martes, 6 de enero de 2015

George Harrison: All Things Must Pass


10 de abril de 1970. Paul McCartney confirma en una multitudinaria rueda de prensa lo que desde hacía meses era una realidad: los Beatles se separaban. Desde ese mismo momento se ha intentado diseccionar casi quirúrgicamente las razones que motivaron el fin de el grupo más importante de la historia de la música. Muchas de ellas han sido palos de ciego en esa rumorología mitómana que siempre acompañó a los cuatro de Liverpool, pero lo que es innegable es que dentro de ese progresivo desgaste estuvo el ninguneo creativo al que se vio sometido George Harrison por parte de los líderes mediáticos de la banda, Lennon y McCartney.